jueves, 30 de agosto de 2012

Show de Charly García en el Luna Park...

"Como músicos y como personas, le damos las gracias al público..."
Con esas palabras, el mítico Charly García se despidió tras más de dos horas de show, frente a 3000 espectadores en delirio...
Acompañado por un excelente grupo de profesionales (Fabian "Zorrito" von Quintiero, Rosario Ortega, etc.), el inmortal músico demostró, una vez más, que ha sido y es un grande, y que forma parte de la idiosincracia de los argentinos, quienes, ha pesar de sus traspiés, de sus problemas de salud, de sus letras olvidadas, lo aman y lo amarán por siempre. Intervino en la historia de la Argentina de los últimos treinta años y su rock es excelente, como los son sus temas. Su voz, sin embargo, está ahora más baja y ronca que antes. Las luces y la escenografía me parecieron muy buenas. Muy festejadas las apariciones de Nito Mestre y David Lebón.
Y me impactaron sus ocurrencias, como cuando preguntó : "¿A ustedes les parece que estoy loco?"
Esperando que empiece...

sábado, 18 de agosto de 2012

Ferragosto...


Como me lo pidieron, acá va la explicación wikipédica de la Fiesta de Ferragosto...
Ferragosto es una fiesta italiana de carácter laico celebrada el 15 de agosto y que suele ir acompañada de éxodos masivos hacia lugares de playa o montaña.
El término Ferragosto deriva de la locución latina Feriae Augusti (vacaciones de Augusto) que fue una festividad instituida por el emperador Augusto en el año 18 a.C. y que se unía a unas festividades antiquísmas que el mismo mes celebraban el fin de las labores agrícolas.
En la tradición católica el día de Ferragosto coincide con el día de la Asunción de la Virgen María a los cielos.
En muchas ciudades y centros de turismo, se organizan espectáculos y sagras, para festejar ese día y los siguientes.
En Montepulciano hay muchísimos turistas que vienen a recorrer y buscar un poco de aire fresco, escapando del calor y del afa, que suelen azotar Italia durante el mes de Agosto
El evento principal es el Bruscello, que significa "arboscello," o sea pequeña rama de árbol.
Il Bruscello Poliziano se repite cada año, desde 1939, entre el 12 y el 15 de agosto, en el Sagrato de la Catedral, en Piazza Grande.
El Bruscello, es una forma de teatro popular y campechano, típicamente toscano, recitado y cantado por actores no profesionales. Consiste a veces en una representación épico-dramática, otras en una farsa de los episodios de la vida de todos los días, basados en hechos reales, históricos, literarios o  simplemente fruto de la imaginación.
El tema, que mezcla canto y actuación, varía de año en año. Los textos, el guión y la escenografía surgen del trabajo de los "bruscellanti," una compañía que practica este género por amor a la tradición.
Este año fui a ver "Orfeo y Eurídice."
 Pero ya todo llega a su fin, y es tiempo de dejar Montepulciano y su Ferragosto, para ir a otros países y encontrar más cosas interesantes para contarles...

domingo, 12 de agosto de 2012

Bye bye a los Juegos Olímpicos...

Después de más de dos semanas de mirar los maravillosos Juegos Olímpicos de Londres 2012, de sentirnos todos atletas y hermanos, esta noche vimos el más increíble show musical como cierre de la gran fiesta.
Siento un poco de tristeza que todo termina, pero nos vemos en Río en 2016...!

lunes, 6 de agosto de 2012

Extasis de Verano...

Por mucho tiempo he creído poder medir mi vida con los veranos: cuántos ya habían pasado y cuántos quedaban por venir. Después, un día me di cuenta que veranos en un año podía haber varios … y que en menos de 6 horas de avión me quedaba uno a disposición en cualquier momento.
Y para mí, verano y placer, verano y éxtasis (existir afuera de sí mismo, según la etimología griega), son sinónimos.
Algunos ejemplos…

1. La caída del sol en la isla griega de Santorini. Sentarse en la punta extrema de Oia, y ver cómo el sol, parecido a una bola de fuego, se hunde en el color turquesa del mar Egeo, con una pureza de luz que se acerca a una experiencia mística.

2. Leer los diarios del día en las mañanas claras y despejadas de junio o julio, sentada en el Café Le Senequier de St. Tropez, mientras tomo una menta fría. Y mirar los movimientos del puerto, la tranquilidad que precede a la agitación de la tarde y, más aún, la de la noche…

3. La sensación de ser la primera, la que da la señal de arranque cuando, a principios de diciembre, voy a almorzar a La Huella en José Ignacio. Sé todo lo que va a venir: las fiestas, los veraneantes, las colas de autos, los escándalos, los amores de verano, las modas… Pero, por el momento, no hay nadie y soy la única en el mundo que puede admirar la fuerza de las olas, que van y vienen..

4. Nadar entre las rocas de Il Pellicano, en Porto Ercole, Toscana. Un lugar único. El mar es frío y me siento renacer como Afrodita…

5. El incontenible placer de dejar París, en una mañana de Noviembre, tan triste, gris y lluviosa, para desembarcar solamente diez horas más tarde, en el hall del Hotel Guanahani, en St.Barth, donde el sol brilla y hacen 28°C, y queda mucho del día para disfrutar.

6. Comer un pulpo grillado, con una gran cantidad de jugo de lima, en un parador de la playa de Agios Ioannis en Mykonos. Y perder la mirada en el horizonte…

7. Caminar por las colinas toscanas, alrededor de Montepulciano, en el «estate» italiano y volver a sentirme pequeña. Oler el heno, el calor, el sol. Admirar los olivos centenarios y las viñas que, en poco tiempo más, estarán cargadas de uvas, ricas en néctar.

8. Disfrutar del placer narcisístico de mirarse en los numerosos espejos del restaurant Charlie Trotter, de Palmilla, México. Ver cómo mi vestido color salmón valoriza un ligero bronceado….

9. Comerme un higo, bien jugoso, que acabo de recoger de su árbol, en un jardín salvaje situado en la isla de Panarea, en las Eólicas.
Sentir cómo el sol lo hizo madurar y dejó su gusto y su calor en el fruto. Pensar que el verano es maravilloso…

10. Tomar una clase de yoga al atardecer en el Como Shambala, de Parrot Cay. Avanzar con las posturas a medida que la noche cae, hasta llegar al relax final en la semi-oscuridad. Sentirse en paz consigo misma.