domingo, 29 de abril de 2012

Jewels for Hope...

La primera vez que escuché el nombre "Safra" fue hace más de veinte años. Estaba en Montecarlo, en una comida. Corría el mes de Agosto y muchos de los que estaban en la mesa, habían ido a una fiesta en "La Leopolda," la mítica mansión de Edmond y Lily Safra en Cap Ferrat. Me acuerdo que la princesa Carolina de Mónaco, en aquel momento con su esposo Stefano Casiraghi, había llevado un traje de Chanel. Pasaron muchos años, hasta que la trágica desaparición de Mr. Safra fue noticia en el mundo entero.
La semana pasada volví a encontrarme con este apellido, cuando recibí la invitación de la Casa de Remates "Christie's" para asistir a un almuerzo para un selecto grupo de personas, donde se presentarían las esplendorosas joyas que Lily Safra, viuda de Edmond, pondría en venta el 14 de Mayo en Genève. 
Adoro las joyas, a pesar de que soy consciente de que, en esta complicada década del siglo XXI, no es el momento de usarlas y menos de comprarlas... Pero no pude rechazar el ir a soñar.
Las alhajas que vi son piezas únicas, especialmente hechas por los más grandes joyeros de la historia: el grandísimo JAR (tan mítico que es él quién decide si va a venderte sus joyas o no...), Suzanne Belperron, Cartier, Bulgari, Boucheron, Van Cleef & Arpels, Fabergé. Todos regalos de Edmond a Lily.
Y ahora ella ha decidido separarse de estos tesoros y donar la totalidad de la venta a veinte instituciones de Caridad en el mundo entero: desde Israel a Rwuanda, USA, Francia, Rumania y Brasil (país de origen de Lily Safra). Por supuesto, encuentro su gesto maravilloso y de una gran generosidad. La venta va a recaudar muchísimo dinero, vista la excepcionalidad de las piezas de la colección.
Me gustaron muchísimo los aros de diamantes en forma de pera, el broche de rubíes de JAR, el solitario D-Flawless, el rubi "Patiño"...
Una época cierra su puerta: la de las fiestas en la Costa Azul, de una cierta ostentación, que ya es ahora dominio de los expatriados rusos o indios.
Espero que estas maravillas se vendan con muchísimas ganancias, para ayudar a tanta gente que lo necesita...

miércoles, 25 de abril de 2012

Lluvia en Paris....

Gracias queridas y queridos lectores, gracias.
Gracias por leerme, gracias por el afecto que me demuestran, gracias por defenderme, gracias por criticarme también...
Los quiero.

lunes, 23 de abril de 2012

Dejando Istanbul....

Una última mirada desde el cielo de la bellísima ciudad de Istanbul, con la esperanza de poder volver...

sábado, 21 de abril de 2012

Le Gran Diner...

Para coronar estos dos días de festejo y agasajar a los 600 invitados llegados de toda Europa, los padres de la novia ofrecieron una suntuosa comida en el Ciragan Sarayi. Ese antiguo palacio otomano es hoy un Hotel Kempinski y no ha perdido nada de su antiguo esplendor. Su posición a orillas del Bosphoro lo hace único.
Como era un cena de gala, los hombres estaban de smoking y las damas de largo, elegantísimas todas ellas. El salón estaba decorado con altísimos floreros con flores blancas sobre las mesas e iluminados únicamente por velas. Respecto a los exquisitos platos servidos en la cena, inclusive para mí, una fanática  dietista, pude comer sin hacer demasiados "pecados."
Después, una verdadera orquestra turca hizo bailar a todo el mundo.... Bueno, ya volveré a Istanbul para conocer mejor esta ciudad increíble... Ahora es hora de regresar...

La Ceremonia...

Me encantó Istanbul. No tengo palabras para describir lo bien que me trataron en el Four Seasons Bosphorus, que es un hotel sensacional, con el mejor de los SPA y un gimnasio con máquinas Tecnogym de avanzada. No hubo nada que no fuera perfecto. Lamentablemente, no pude ver mucho de la ciudad... No tuvimos el tiempo necesario pero, lo poco que vi, me gustó mucho. Volveré.
La boda estuvo sensacional. Ningún detalle fue librado al azar. Comidas refinadas y riquísimas. Los novios bellos, jóvenes y enamorados. La misa fue muy conmovedora, con coros y una excellente soprano. Las damas estaban elegantísimas, todas ellas con sombreros y tocados (como tiene que ser), zapatos beige en su mayoría y medias beige caladas, que es lo que hay que usar (mejor no ir a una iglesia con las piernas desnudas, si es posible). Vi tambien mucho color en los atuendos: verde flúor, verde seco, naranja, rosa fucsia.
Es primavera, entonces, las flores eran lo indicado para los sombreros.
Después de la misa volvimos corriendo al hotel para cambiarnos para la gran cena en el Ciragan Sarayi...

viernes, 20 de abril de 2012

Diner en Istanbul

Después de 3 horas de vuelo, y una de atraso, llegué al moderno y caótico aeropuerto Ataturk de Istanbul. Es mi primera vez en este país y en esta ciudad. Rudolf de Liechtenstein se casa con Tilsim Tanberk. El Occidente se casa con el Oriente...
500 invitados de toda Europa. Nos alojamos en maravillosos hoteles a orilla del Bosphorus. Yo estoy en el Four Seasons, que es estupendo y con una vista increíble.
En 25 minutos me lavo la cara, me re-maquillo y enfilo mi conjunto Oscar de la Renta. El placer de estar muy organizada y de tener todo preparado...
Unos barcos vienen a buscarnos para llevarnos a la comida en el Esma Sultan Sarayi. Una atmósfera entre "Las Mil y Una Noches" y lo más moderno que se pueda imaginar...
Esta ciudad, que no conozco todavía, me intriga y me impacta...
Me encuentro con docenas de conocidos y algunos amigos... Uno se siente en las páginas de la Revista Hola (la de España). Subimos para sentarnos en una de las 40 mesas. La mía es la número 19. Tengo el honor de compartirla con la Princesa Isabelle, madre del novio, Marie Christine de Kent y el Príncipe Philippe de Bélgica, entre otros. A mi izquierda, Michel de Yugoslavia, que es un viejo amigo.  Charlamos toda la noche para ponernos al día con las últimas novedades.
La comida es de un refinamiento y de un gusto fabuloso. El Principe Philippe me pregunta de qué trabajo... Estoy por decirles que soy "blogger," pero respondo con un vago "me ocupo de mis cosas" (que es verdad). 
El cansacio me puede y no me quedo al baile. Vuelvo a mi hotel. Tengo que dormir... Mañana será la boda...

jueves, 19 de abril de 2012

Camino a Estambul....

Queridos lectores,
Disculpen esta semana de ausencia, pero estuve muy ocupada llegando de un lugar y yendo a otro...
Prometo contarles sobre Estambul lo antes posible...

jueves, 12 de abril de 2012

New York, New York...


Aprovechando que estoy en esta maravillosa ciudad, y ya que algunos de ustedes han tenido inconvenientes para leer esta nota en nuestra sección de prensa, les dejo aquí el artículo sobre New York que escribí para el último número de Mustique...

Por mucho tiempo, años y años, he estado locamente enamorada de New York. Es comprensible que una chica de la Toscana como yo, que había sido criada en el amor y la admiración por el cine americano (vi “Manhattan,” de Woody Allen, por lo menos 10 veces), la literatura (Edith Wharton, principalmente, pero también Henry James… Su “Washington Square,” es uno de mis preferidos. Y más recientemente, las obras de Philip Roth), no podía no soñar con la Gran Manzana. La primera vez que llegué a la ciudad, tenía escasos veinte años y pasear por Times Square, como los chicos de “Fama,” me hizo sentir on top of the world.

Cada vez que podía, me tomaba un avión desde donde estuviera, y aunque fuera por 48 horas, visitaba mi paraíso. El momento más intenso era, sin lugar a dudas, el que vivía en el taxi que me llevaba desde el aeropuerto al centro. Apenas la skyline se aparecía frente a mis ojos y New York, en todo su esplendor, se me ofrecía, me quedaba sin aliento.
 He ido tantas, pero tantas veces, que conozco cada rincón, cada olor, cada calle y hasta cada árbol del Central Park. Inclusive he soñado mucha veces, con los ojos abiertos, cómo sería vivir en esta Babel moderna… Pero nunca me he quedado más que una semana o diez días. Probablemente para que mi entusiasmo juvenil pueda permanecer intacto toda mi vida.
  
He dormido en gran parte de los hoteles: desde el Hotel Roosevelt, tan old fashion, con su pequeño baño en cuya bañadera había un sistema para colgar la ropa interior que lavabas de noche, a las suites lujosas del Waldorf Astoria o del Four Seasons. Hasta dormí en el mítico Algonquin. En estos últimos tiempos, cada vez que voy, me instalo en un departamento de familia, así que vivo en una verdadera casa… Aunque en New York nunca me parece estar en casa. Hay demasiadas energías como para querer quedarme en casa… por lo menos para mí.
Puedo decidir en cada estadía hacer cosas diferentes, o tal vez repetir siempre las mismas… Pasearme (vestida con alguno de mis mejores conjuntos y, por supuesto, llevando tacos) por la Fifth Avenue hasta Bergdorf Goodman, mi tienda favorita en el mundo (poseo la BG Card y no hay vendedora que no me conozca). Almorzar en su restaurant del sexto piso, mirando el Central Park y el Hotel Plaza desde las ventanas. O directamente ocupar la mesita del fondo (que siempre me reservan) del Cipriani y comer su ensalada de alcahuciles y palta, que es la mejor comí en la vida. Pasar el resto de la tarde entre Barney’s, Madison Avenue y Henri Bendel, para después volver a casa a cambiarme y terminar el día cenando en Milo’s: otro de mis puntos fijos. Milo’s es un restaurant griego excepcional, donde los pescados y los productos vienen directamente del Mediterráneo. Está siempre, siempre lleno. Se ve que la crisis nunca lo afectó. Allí te podés encontrar con Al Pacino, Woody Allen o Rupert Murdoch. Nunca paso por NYC sin ir por lo menos una vez. Digamos que este sería el día Midtown Girl.

Pero también puedo optar por hacer un tour de museos, empezando por mi preferido: The Frick Collection. Nunca me canso de visitarlo. Es más chico que los otros, pero adoro las obras expuestas. Igual no me olvido ni del MOMA ni del Metropolitan. Son placeres para el espíritu, que NYC ofrece muy fácilmente. Después de estos recorridos, me iría a comer al Candle Café, uno de los más antiguos restaurantes totalmente veggies de la ciudad, sobre la 3rd Avenue.

Cambiando completamente de panorama, saltaría del Upper Side al Downtown, donde se elevan las más impresionantes obras arquitectónicas de los últimos años. Empezando por el nuevo One World Trade, 1 WTC o Freedom Tower, que se está construyendo en Ground Zero, imaginado por el arquitecto David Childs, del estudio SOM. Se estima que estará terminada en el año  2013. Medirá 1776 pies, en coincidencia con la fecha de Independencia de los Estados Unidos. La segunda torre en construcción, la 2 WTC (se harán también la 3 y la 4, y todas ellas formarán parte del mismo centro), es obra de Norman Foster, uno de los más grandes arquitectos del mundo. Me encanta que estas grandes obras puedan, de alguna manera, reemplazar o, por lo menos, mitigar el vacío que dejaron las Torres Gemelas… Aunque la cicatriz perdure por siempre. Para mí, son dos las cicatrices que atraviesan Manhattan: la de Ground Zero y la del Dakota, el edificio donde el 4 de Diciembre de 1980 un loco le disparó a John Lennon.

Pero NYC no es una ciudad sumergida en la melancolía. Por el contrario, es tanta la energía en el aire, que uno se siente empujado hacia el mañana… Y no hay mejor lugar para sentir estas energías que Broadway… Allí, en un derroche de neones, se presentan los musicales que cautivan a millones de personas. Desde “Cats” a “The Phantom of the Opera,” “The Lion’s King,” “Les Miserables” y “Sister Act,” las he disfrutado todas y a algunas las he visto varias veces. Otro gran placer. Después de este baño de música y alegría, nada mejor que una comida tardía en Sardi’s.

Difícil a esta altura no sentir que se está viviendo en un capítulo jamás filmado de “Sex and the City.” ¿Quién no se sentiría un poco Carrie Bradshaw esperando a Mr.Big? ¿Cómo no dejarse invadir por el frenesí del shopping? Surcar la Quinta Avenida y Madison, buscando los últimos modelos de Manolo Blahnik en su boutique de la 53, tan elegante que hasta hay un guardia de civil atento a abrirnos la puerta. O darse el lujo de probarse todo en Oscar de la Renta. O tal vez soñar con las joyas de Lorraine Schwartz.

Pero también me da un gran placer recorrer los tres pisos de Abercrombie & Fitch (siempre que no haya que hacer una cola interminable para entrar). Es como entrar en el templo de la juventud eterna. Desde el bellísimo chico semidesnudo que está parado en la puerta, a las vendedoras teenagers en minis con volados y los boys que atienden, es la imagen de un America forever young, sana y deportiva. A tal punto que, al comprar una remera, participás de la ilusión de comprar un poco de todo eso…

New york es un gigantesco store de ilusiones, en el cual todos queremos comprar algo. Siempre me voy de la ciudad con el corazón un poco apretado y con la promesa de volver cuanto antes...

miércoles, 11 de abril de 2012

sábado, 7 de abril de 2012

Y el ganador es...

... el mensaje número 35, correspondiente a maquiargentina@... Felicitaciones! Carla, mi productora, te enviará un e-mail para que nos pases tus datos y entregarte el voucher para que le lleves a Norma!
Muchas gracias a todos por participar! 
Felices Pascuas! 

jueves, 5 de abril de 2012

Tendencias de la Moda para el Otoño-Invierno 2012...

Estimados lectores,
Publico aquí uno de los artículos que escribí para el próximo número de la Revista Mustique y que a partir de la semana que viene podrán encontrar en los kioscos! Espero que les guste...

¿Qué mejor para darle luz y vida a los días tristes de la temporada que una buena dosis de color? Es ésta una de las principales tendencias para el invierno… pero vayamos por orden.
COLOR: Casi todos los creadores lo propusieron, aunque en las calles de París y NYC el negro siguió dominando.
La colección mas colorida fue la de Gucci, con reminiscencias de los ’70. Violeta, azul petróleo, rojo, verde esmeralda… en tailleurs y también en vaporosos trajes de noche. Rojo coral en algunos modelos de Lanvin; naranja en el tapado corto y rígido de Burberry Prorsum; amarillo en el conjunto vedette de la colección de Givenchy.
(Gucci)
SMOKING: Hace más de cuarenta años que YSL lo presentó por primera vez en versión femenina… Y cada tanto hay algún diseñador que lo vuelve a hacer.
Este invierno ha sido el leitmotiv de la colección de Ralph Lauren, que lo renovó agregando tapados bordados en estilo oriental, para llevar sobre los hombros. Y también en modelos más invernales de terciopelo bordeaux. Stefano Pilati para YSL lo diseñó blanco.
(Ralph Lauren)
MASCULINO: En la misma línea, los trajes de hombre de Dolce & Gabbana, los de “garcon manqué” de Chanel, el negro de “The Row.” O también la muy elegante presentación de Michael Kors, con dominio de pantalones y tapados de hombre muy sartoriales. Sin olvidar el look “femme d’affaire” de Salvatore Ferragamo, ahora bajo la dirección artística de Massimiliano Giornetti.
(Dolce & Gabbana)
PAILLETTES: Para el día y para la noche. Desde los trajes de lentejuelas verdes o fucsias de Dolce & Gabbana, a los divinos minivestidos de Balmain, bordados a mano y verdaderas obras maestras. Más accesibles los de Diane von Furstenberg, impactantes los largos de Oscar de la Renta, en patchwork de miles de luces.
(Balmain)
GRAFICOS: Dibujos de colores sobre fondo negro. Los mejores exponentes en la colección de Versace. Muy sexy y juveniles. También se pueden considerar gráficos los estampados de Prada, pero con un estilo más de los ’60. En los dos casos prevalece un largo de pollera arriba de la rodilla.
(Versace)
Como accesorios, botines de tacos alto, derbys, mocasines y richelieux. Carteras marcadamente cuadradas, muchas para llevar como “clutch.”