lunes, 1 de noviembre de 2010

Le Musée Jacquemart-André...

Mi escritorio, desde donde les escribo, en París.

París me estaba esperando con su mejor aspecto: el del otoño. Ninguna temporada la hace más bella que el otoño y sus colores. El Parc Monceau está cubierto del dorado de las hojas de los árboles que lucen diferentes tonos de amarillo, naranja, cobre... una maravilla.
Y para volver a reubicarme en la ciudad, nada mejor que aprovechar del día feriado con una visita al Musée Jacquemart-André que presenta un exposición de obras de Rubens y Poussin, grandes pintores del siglo XVII. Uno, exponente de la pintura flamenca y el otro, del clasicismo francés. Forman parte también de la muestra algunos otros "grandes" de la misma época que se adueñaron del estilo flamenco, como Eustache Le Sueur, Laurent de la Hyre o les Frères Le Nain. Por supuesto uno se queda impresionado, muy impresionado (por lo menos yo), frente a "Le Bain de Diane" de Pierre Paul Rubens, de quien se decía que los colores de sus cuadros eran más bellos que los de la naturaleza misma. Y ni hablar de las obras de Nicolas Poussin, como el magnífico "Mercure, Hersé et Aglaure" que realizó en 1624. 
Vale la pena visitar esta expo, también para recorrer el fantástico museo, que tiene mucha historia, ya que fue la residencia de una legendaria pareja parisina, Edouard André y Nelie Jacquemart. Grandes coleccionistas de arte, hicieron de su "hotel particuliére" uno de los sitios más elegantes y ricos de obras de París. Y cuando desaparecieron los dos, a comienzo del siglo XX, como no tenían descendencia, decidieron donar el hotel y su colección al Institut de France, que lo abrió al público en 1913.
Le bain de Diane, de Pierre Paul Rubens.

3 comentarios:

  1. Que bella historia. Gracias por contarla.
    Un beso, Patri M.

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  2. Lo bueno del museo es que uno aprecia como vivía una pareja amante de las artes en aquella época ya que se mantuvo todo intacto .Es impresionante la colección de pintura italiana y los muebles de época.En la muestra permanente hay Botticelli,Bellini etc.
    Y el salón de té es divine........se puede disfrutar de un fresco de Tiepolo .El café funciona en forma independiente del Museo y es muy frecuentado por los amantes (golosos como yo ) de una refinada pâtisseries .-

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  3. Que lindo tu relato....y tu escritorio, sin palabras...que encanto.
    El estilo de esa colección de cuadros es tan real que hasta inhibe..
    Divino Paris Paris! que ciudad única!
    Contános, si te parece, que te pareció Bs As en este vuelta...cómo la ves? como ves a la gente? contenta, enojada?

    Gracias!
    Paz

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