jueves, 29 de abril de 2010

Más moda...

Hablemos un poco más de la ropa, ya que tanto me han preguntado por estos días...
Seamos claros: tenemos que reconocer que pensar en renovar el guardarropas con cada cambio de temporada es una locura... es más, creo que hasta resulta casi obsceno, más aún en los tiempos de crisis mundial y desempleo que estamos viviendo. En todo el mundo se comenta que la “fiebre del lujo” está llegando a su fin y que se impone una ética de consumo mucho más frugal. El consumidor actual exige calidad y, sobre todo, precio.
Por eso, me parece adecuado darles algunos consejos para armar el guardarropas y no entrar en pánico con cada comienzo de estación:
- Ante la duda, opten siempre por una pieza clásica y no algo de temporada.
- Aprendan a diferenciar entre las calidades de las telas (cuero, seda, cashmere) y la moldería o confección, pues es lo que incide en el precio final. Lo hecho a mano se paga caro. Lean bien las etiquetas, para conocer qué cuidados requiere la prenda. No compren aquello que no estén dispuestos a cuidar como corresponde.
- Sean consciente de que parte del precio de la prenda está dado por el status y la imagen de la marca. Si no están de acuerdo con ello, recurran a comercios más genéricos. De nada sirve protestar, así es la industria. La sueca H&M o la inglesa Topshop son excelentes ejemplos de tiendas que presentan colecciones con todo lo que está de moda (hasta convocan a renombrados diseñadores o artistas para realizar líneas exclusivas) y a precios muy accesibles. Ambas tienen sucursales en las ciudades más importantes del mundo y siempre están llenas de clientas. Ojalá pronto llegasen a la Argentina... Igual aquí también hay muchos locales accesibles (que no me corresponde a mí recomendar): encuentren los que se acomoden a los presupuestos de cada uno... 
- Siempre compren el talle que corresponda a nuestra percha en ese momento. Nunca hay que llevarse una prenda pensando que perderemos algunos kilos y la podremos usar. No hay que adaptar nuestro cuerpo a la ropa, sino que es ésta la que debe calzar en nuestra percha a la perfección.
- Lo ajustado no va más. Son las prendas estilizadas que se despegan de la silueta las que disimulan imperfecciones, aportan libertad de movimiento y connotan elegancia.
- Cuando sea necesario y se ofrezca el servicio, hacé uso de las modistas de la boutique para que acomoden la pieza a tu talle. Y si no, conseguite una modista o sastre de confianza. No hay que tener miedo a adaptar una prenda a nuestro gusto. No importa que sea de un diseñador de renombre. Sólo nosotras sabemos lo que nos sienta bien. A mí, por ejemplo, me gusta que las faldas y los vestidos cortos sean por encima de la rodilla, así que siempre modifico los dobladillos para llevarlos a ese largo, aunque se trate de un Oscar de la Renta...
- A la hora de poner en la balanza, recuerden que es mejor comprar una cosa buena y duradera en vez de cinco baratas.
- Elijan las texturas que se sientan más placenteras a la piel y los cortes más sentadores a nuestra figura.
- En tiempos de liquidaciones, por más tentadora que suene la oferta o la rebaja, no compres prendas que no vayan con tu estilo ni sumen a tu guardarropas, pues terminarás no usandolas y, al fin y al cabo, habrás malgastado tu dinero!!!

Espero que estos consejos les sirvan para sentirse a gusto con la ropa que tienen en su placard y compren siempre a conciencia!

viernes, 23 de abril de 2010

Nosotras y la ropa...

Hablemos de ropa...
Para qué negarlo? La moda ocupa un lugar importante en mi vida, me acompaña todos los días. Leo, sigo y estudio las tendencias de las temporadas de las diversas maisons y lo disfruto mucho, pero no lo hago como potencial creadora sino como intérprete, para adaptarlas a mi estilo y aconsejar a otros cuando me lo piden.
No me considero superficial por esto y creo que hay un falso preconcepto asociado a los que disfrutamos de la moda. De una vez por todas hay que entender que las tendencias de la moda reflejan los momentos históricos por los que atraviesan las sociedades del mundo y para interpretarlos, hay que tener cultura general. Desde siempre, la moda ha tomado y adaptado detalles de las diversas corrientes artísticas y literarias del momento (hay millones de ejemplos de colaboracionismo entre diseñadores, pintores, arquitectos, músicos) y saber de ellas, ser un buen lector y un buen observador, permite un disfrute mayor del vestir y de los porqués de muchas prendas que usamos a menudo. Obviamente, hay gente que se viste para no salir desnudo a la calle. Yo tengo la suerte de poder elegir a diario lo que me pongo y lo hago sabiendo siempre que al ponérmelo integro el último eslabón de una extensa cadena que conlleva el trabajo de muchos y que refleja íntimamente las alegrías, las angustias, los miedos y las esperanzas del mundo en el que vivimos.
Aclarado esto, y ya sin temor a las críticas, no voy a negar que mi casa es un gran guardarropas: amo la ropa, los zapatos y las carteras. Soy muy meticulosa y ordenada, llevo un registro de todas mis prendas en un cuaderno donde anoto todos sus detalles y cuándo las compré. Sin embargo, no me considero una compradora compulsiva. Llevo años dando forma a mi guardarropas. Por eso no tengo la necesidad de renovarlo totalmente cada temporada. Invertí siempre en prendas de buena calidad, por más que sean básicos, y por eso son duraderas. Un buen saco Chanel negro es un clásico y es eterno.
Soy una ferviente defensora de la compra racional. Sé muy bien qué piezas tengo en mi placard y a la hora de comprar una prenda nueva, pienso qué utilidad le voy a dar y cómo la voy a combinar con lo que ya tengo. Compro sólo lo que necesito y trato de dejar de lado los caprichos. En cuanto a los vestidos, pienso bien en cuáles y en cuántos eventos los voy a usar y cómo se complementarán con los accesorios y las otras prendas que ya tengo. Es un mito que no repito vestidos, nada más trato de usarlos en reuniones diferentes, donde haya gente que no me los haya visto aún. Además, me gusta dejar pasar unos años y reflotar algún equipo de temporadas anteriores y aggiornarlo con un toque moderno. Así, mi guardarropas se actualiza con los años y está siempre vigente.
En la medida de lo posible, ir de compras no debería ser una actividad improvisada. No hay que salir deprimida, insegura ni con ánimo de tapar alguna contrariedad comprando ropa que no necesitamos o que jamás usaremos. Para que el shopping sea efectivo, hay que salir de casa con tiempo y ganas de probarse, pero sobre todo, sabiendo qué precisamos. La moda es tan variada y hay tanto para elegir, que es fácil equivocarse.
Además hay miles de técnicas de marketing que se aplican en los centros comerciales y las tiendas para incitarnos al consumo, como por ejemplo, no tener ventanas hacia el exterior (para que no veamos cómo se pasan las horas del día), colocar las escaleras automáticas en lugares opuestos y no correlativas (para que sí o sí tengamos que caminar por toda la planta), poner perfumes agradables emanando de los distintas boutiques, usar en los probadores espejos que nos hagan ver más flacas, y demás. Todo está armado para que nos dejemos llevar. Por eso es que es esencial tener en mente lo que buscamos y necesitamos.
Ya les contaré mis ideas sobre cómo armarse un vestuario...

jueves, 15 de abril de 2010

Buon Compleanno Franco!!!

La verdad es que como italiana que vive en Argentina desde hace muchos años, me siento muy orgullosa de ser amiga y conocer a un exponente emblemático de dos de mis países: el señor Franco Macri, que además hoy cumple 80 gloriosos años.
Acabo de volver de su fiesta que fue muy emotiva y con la presencia de toda su familia y de sus amigos que, si bien somos de diferentes edades y lugares, a todos nos une el cariño y el respeto que sentimos por él.
Franco llegó a Buenos Aires como Francisco y como un inmigrante más, hace ya 60 años. Sus primeras empresas se dedicaron a la construcción y el resto,  cómo hizo fortuna y se volvió uno de los empresarios más importante del país, es de público conocimiento. Lo que tal vez la gente no conoce, mas allá de su faceta de empresario, de su rol de padre de cinco hijos, de su amor por las bellas mujeres, es su gentileza, su generosidad, su sentido del humor y su solidaridad con los más necesitados.
Y luciendo como de 20 años menos, esta noche festejó una vida bien vivida, rodeado de sus afectos que le hicieron un video expresando su amor incondicional. Listo para seguir trabajando, seguir uniendo culturas, como por ejemplo la argentina con la china, país que descubrió hace relativamente pocos años y que lo entusiasma.
Y ese tiene que ser el secreto de sus energía tan juvenil: el tener siempre proyectos a perseguir y lindas mujeres para conquistar.
Feliz Cumple querido Franco!!!

miércoles, 14 de abril de 2010

Cirugías sí... o cirugías no?



Hace mucho que quiero escribir un post sobre este tema. Un poco porque muchas lectoras y lectores de mi blog me piden opiniones y también consejos y otro poco porque además creo que es un tema de gran actualidad… tanto que hasta la seria, intelectual y política revista francesa "Le Point," en su edición del 8 de Abril, le dedicó la tapa y nada menos que 16 páginas centrales!!!
Además como vivo gran parte de mi vida en Argentina, que después de los Estados Unidos y Brasil, debe ser el país dónde más intervenciones se realizan, tengo mis ideas al respecto bien claras!!
Personalmente no tengo nada en contra de las cirugías… sin embargo debo decir que con el paso de los años me he inclinado más hacia las técnicas de prevención y de medicina estética (rellenos, láser, Botox, LED, etc.) menos invasivas, más que nada porque en estos últimos tiempos he desarrollado un creciente terror a las anestesias y a los quirofanos!!! Sí, ya lo sé, hoy las anestesias son locales o neurolepticas y menos agresivas pero... por mi miedo nunca junté coraje para retocarme la nariz (a pesar de que todo el mundo se hacía la rinoplastía!) y al lifting aún lo veo lejano… si es posible para nunca.
Pero conozco mucho del tema, que en el fondo me fascina… tanto que devoré la serie de culto americana Nip/Tuck, sobre las aventuras y los trabajos de dos cirujanos de Miami primero y Los Angeles después… Y ni hablar de Extreme Makeover... Tal vez mirándolas le empecé a tomar terror al quirófano…
Hoy las cirugías se han vuelto muy accesibles, el culto a la belleza está en su máximo esplendor en lo que va de la Historia de la Humanidad y esto hace que nuestro cuerpo ya no sea más un fardo que nos tocó de casualidad, sino un capital donde invertir tiempo, dinero y energías para esculpirlo, transformarlo y repararlo. El culto al cuerpo se ha vuelto una ideología común a muchos seres humanos, como dice la filosofa Isabelle Queval.
Yo creo que usada sin excesos es una buena manera de levantar la autoestima y de afirmar la personalidad... pero repito, mi filosofía de vida actual pasa más por la prevención (comer menos y ejercitarse más antes de lipoaspirarse la panza, la cola o las piernas) y por modificar nuestros hábitos: tomar menos sol, acostarse temprano, evitar el alcohol, las drogas, el cigarillo… Pero si una nariz es demasiado evidente o el busto muy chato te acompleja... por qué no?
Existen hoy en el mundo excelentes cirujanos plásticos que son verdaderos artistas y logran casi milagros... me acuerdo de haber conocido hace años a Ivo Pitanguy, uno de los primeros y de los más grandes, hoy de 83 años, que además de las cirugías embellecedoras, hacía reparaciones a los quemados graves, sobre todo niños. Un referente que ha hecho escuela y ha enseñado a centenares de profesionales.
También es cierto que las operaciones se han vuelto tan banales que hay un sitio en Internet, SurgeonHouseCall.com, donde se puede enviar una foto de la parte del cuerpo que no nos gusta (nariz, vientre, mentón) y después de responder unas pocas preguntas sobre nuestra salud, en el espacio de una hora se reciben los presupuestos y las direcciones de tres o cuatros médicos dispuestos a arreglar el problema!!!
Que sé yo... todo parece fácil y complicado al mismo tiempo... Cada cuál sabrá qué hacer para sentirse bien...

Pueden leer el artículo de Le Point haciendo click aquí (en francés).

jueves, 8 de abril de 2010

Philippe Starck en Buenos Aires!

No es cierto que sea su primera vez en el país... pero Philippe Starck está de vuelta en Argentina.
Acabo de conocerlo personalmente en el cocktail de lanzamiento de los edificios Yoo en el complejo Nordelta, que están inspirados y diseñados bajo el estilo Starck. Simpatiquísimo, con un aire pícaro e inteligente, vestido con un look tan estrafalario como sólo un genio puede permitirse y, por supuesto, con una bella morocha a su lado.
Pero quien es Starck?
Philippe Starck nació el 18 de enero de 1949 en París y cursó sus estudios en Notre Dame de Santa-Cruz en Neuilly-sur-Seine y luego en la Escuela Nissim de Camondo en París. Pasó su infancia bajo la mesa de dibujo de su padre, que era diseñador de aviones, empleando sus horas en recortar, clavar y lijar bicicletas, motos y otros objetos. Hacía y rehacía el mundo que lo rodeaba.
Si bien fue director artístico de Pierre Cardin con apenas 20 años de edad y hacia fines de los setenta ya había participado en el diseño de muebles e interiores, su internacionalización llega recién a principios de los ochenta. En 1979, crea la sociedad "Starck Products" y los editores italianos le confían sus muebles. El Presidente de la República le pide cambiar la decoración del Élysée. Decora el Café Costes (1984), templo del diseño en el corazón de París, en la rue Fabourg-St.Honoré. Realiza la Escuela Nacional Superior de las Artes Decorativas de París, la Torre de Control del Aeropuerto de Bordeaux y la fábrica de tratamiento de residuos de la región parisina. También en París, decora la tienda de Jean-Paul Gaultier y dos restaurantes: Bon y Bon 2.
En el extranjero, también trastoca tradiciones y culturas en las grandes metrópolis, decorando restaurantes y hoteles. En New York, hace el Royalton y el Paramount, el primero de los clásicos de su nueva hotelería. También el Hudson. En Hong Kong, decora el Peninsula Hotel y luego el Hotel Delano de Miami, el Hotel Mondrian de Los Ángeles, el Clift de San Francisco y el Faena en Buenos Aires. En Londres, la nueva tienda de Jean-Paul Gaultier hará eco a los hoteles Sanderson y San Martin's Lane y tiene numerosos proyectos arquitectónicos en curso de realización en Australia, Turquía y México. Los museos no se equivocan. Nueva York, Munich, Londres, Chicago, Kioto, Barcelona, París, todos lo exponen y lo consagran.
Loco brillante y también terriblemente lúcido, dibuja sin respiro, por necesidad, por urgencia, para él y los otros. Para Philippe Starck, el diseño no es una cuestión de producción de objetos diarios, sino también un acto de creación que integra pasiones, deseos, motivaciones, cuestiones e interrogantes, la percepción global de nuestro medio ambiente y del mundo. Pero además y sobre todo, en sus creaciones pone corazón, creando objetos buenos mucho antes que bonitos.
Algunas vez vieron el exprimor de limones que hizo para la casa Alessi?
En el cocktail lo escuché decir que le encantaba Buenos Aires...

lunes, 5 de abril de 2010

Elegancia masculina

Este post está dedicado a todos mis amigos lectores, que a veces se sienten relegados por tantos consejos para las mujeres y casi nada para ellos!!!
Para empezar, les quiero aclarar que mi gusto es extremadamente clásico. Nada me parece más elegante que un hombre con un buen saco azul, un pantalón gris en invierno o claro en verano y una camisa celeste. Será porque soy italiana y desde siempre los hombres allá se visten así, sobre todo desde que lo impuso el abogado Gianni Agnelli, el ya fallecido dueño de la Fiat, considerado por siempre el hombre más elegante de Italia. Su estilo era único y su manera de llevar cada traje gris, con una mezcla de informalidad y clase, ha sido dificil de igualar. Pero en general los italianos, juntos con los ingleses, están entre los mejores vestidos al mundo.
Ah, y tampoco me puedo olvidar  del look deportivo de los polistas argentinos, que hacer soñar a mujeres de la Tierra entera.
Aquí algunos tips: 
- Lo que más favorece a los hombres son los colores oscuros como el azul y el negro para la tarde/noche y los grises claros (y los beiges, en verano) para el día. 
- El esmoquin es la prenda favorecedora por excelencia. 
- Sépanlo: es más fácil cometer errores con ropa cómoda e informal. Por ejemplo, encuentro que se hace un abuso del uso de la gorra o gorrito. A la gorra hay que usarla solamente para las ocasiones para las cuales fue inventada: para proteger del sol y al aire libre. En un restaurant o en un lugar cerrado es inútil y queda horrible. Y peor si se la usa al revés. 
- Las bermudas tienen que llegar por arriba de las rodilla, ni más arriba ni más abajo.
- Las remeras muy chillonas le quedan bien sólo a los muy jóvenes. Mejor invertir en algunas estilo polo, en colores luminosos o un poco osados como fucsia, turquesa o verde. Pueden ser muy rejuvenecedoras.
Por supuesto que para los hombres rigen las mismas reglas que para las mujeres: pararse frente a un espejo grande y mirarse bien. Y tratar de disimular los defectos!
No creo que sea necesario tener un presupuesto enorme para ser un hombre elegante. Conozco gente que con un poco de habilidad y buen ojo es muy elegante (mi amigo Roberto es uno ellos). De hecho, es más fácil para un hombre que para una mujer, ya que la moda masculina cambia con menos rapidez y si se privilegia lo clásico, los trajes pueden durar una vida!!!
Los mejores sastres de hombre? Caraceni en Milán, cualquiera de los de Savile Row en Londres y Cheverny en Buenos Aires.

viernes, 2 de abril de 2010